OPERACIÓN MADROÑO

REFORESTACIONES ASEVAUME

CERRANDO EL CÍRCULO

Un día cualquiera, de un año cualquiera, por un motivo o por otro, nuestros compañeros tuvieron que contribuir a la extinción de un incendio forestal en algún punto de la geografía española. Ellos y los demás servicios de extinción lucharon con todo su alma contra el monstruo maldito del fuego, ese monstruo que

os arrebata no solo la naturaleza que nos da la vida, también hace desaparecer muchos sentimientos y recuerdos. En esos bosques que desaparecen con el fuego, son en los que jugaban nuestros padres de pequeños, también está el pino que un día dio sombra al amor con la persona que llevamos compartida media vida y todas estas cosas ya no las podremos recuperar. Lo que tenemos que terminar es la labor de los hombres y mujeres que dejaron su sudor y su sufrimento para que el fuego se parase y no lo arrasara todo, tenemos que volver a colorear la tierra de verde y así completar su trabajo. Si alguien no ha vivido en la piel de un Bombero Forestal, de un miembro de las Brigadas de Refuerzo Forestal (BRIF) o de un miembro de la UME, no sabrá que a veces sudan menos porque al ver los desatres que presencian, lloran mientras apagan las llamas.

ELECCIÓN DE ESPECIE

Elegir previamente la especie o especies a introducir, es el paso principal en una repoblación, si elegimos especies que no son compatibles con la estación en la que se van a plantar, estas morirán o se desarrollaran deficientemente y la repoblación será un fracaso, por otro lado, también es necesario tener en cuenta el objetivo de la repoblación,

pues hemos de elegir aquellas especies cuyas características cumplan los objetivos buscados.

Para una correcta elección de especie es necesario tener en cuenta dos factores prioritarios:

  • Las características culturales de las especies consideradas.

  • El objetivo de la repoblación. Características culturales.

Toda especie vegetal tiene unos requerimientos básicos para vivir, estos son agua, sol y un sustrato que le aporte los nutrientes necesarios, lo que varía de una especie a otra son las necesidades en cantidad y distribución de estos recursos. Es decir, cada especie vegetal se desarrolla plenamente dentro de ciertos umbrales (mínimos y máximos) de los requerimientos básicos mencionados, fuera de los cuales les resulta imposible vivir.

Estos umbrales son a los que se les llama características culturales, y cada especie está clasificada y caracterizada en función de las mismas.

Es fácil entender que para que una repoblación forestal tenga éxito, es necesario elegir unas especies cuyas características culturales sean compatibles con las características del terreno a repoblar.

Los principales factores a tener en cuenta para realizar una elección de especies aptas para vivir en el terreno considerado son:

  1. Clima reinante en la zona.

Las variables a estudiar en lo referente al clima serán:

 

Precipitación.

La cantidad de agua que necesita, la capacidad de soportar sequías prolongadas o épocas de encharcamiento, son características de cada especie de vegetación, así pues, la precipitación anual y la distribución estacional de la misma (precipitación homogénea a lo largo del año, presencia de periodos de sequía, presencia de periodos de encharcamiento…) es uno de los principales factores a sopesar.

 

Humedad ambiental.

La humedad ambiental es otro de los factores limitantes para ciertas especies, con lo que es necesario elegir especies cuyos umbrales de humedad ambiental abarquen el valor de esta variable en el terreno considerado.

 

Temperatura.

Cada especie, tiene una resistencia determinada a la temperatura, tanto los periodos de heladas como los periodos con temperaturas muy elevadas, pueden limitar la vida de determinadas especies.

 

Suelo existente en el terreno considerado.

El análisis del suelo es importante pues existen algunos factores relacionados con el suelo que influyen en el desarrollo de las diferentes especies.

 

  • PH del suelo. Existen especies que solo se desarrollan en suelos ácidos, otras en básicos y otras que son indiferentes con respecto a este factor.

  • Presencia de minerales específicos. Se ha de determinar la existencia de minerales que sean limitantes para la vida de ciertas especies.

  • Estructura y textura del suelo, es también un factor importante por ser limitante para ciertas especies cuyos sistemas radicales no están adaptados para algunas circunstancias (suelos poco profundos, suelos muy arcillosos…).

Otros factores.

La altitud sobre el nivel del mar y la exposición (umbría o solana) del terreno a repoblar, son también de importancia al tratarse de variables que influyen en las características climáticas de la estación y que puede influir en las condiciones de habitabilidad para una especie determinada.

 

El temperamento es otro factor importante, es una característica de las plantas que define la necesidad de luz que tienen durante su crecimiento. Se clasifica en:

  • Tolerante, aquellas especies que necesitan sombra en las primeras edades para su desarrollo.

  • Medio, caracterizado por las especies que necesitan sombra, especialmente en los primeros años, aunque admiten mucho mejor la luz del sol.

  • Intolerante, son el conjunto de plantas que necesitan estar expuestas a la acción directa del sol para desarrollar su crecimiento de forma adecuada.

Así pues, habremos de tener en cuenta el temperamento de las especies, pues si se trata de especies tolerantes o de temperamento medio, hemos de saber que el correcto establecimiento de la masa pasa por suministrar la sombra necesaria a los árboles plantados.

OBJETIVO DE LA REPOBLACIÓN

Independientemente de que las características culturales de las especies tienen que ser compatibles con las de la estación o lugar de plantación, se debe de tener en cuenta el objetivo de la repoblación a la hora de elegir la especie.

 

Se procurará que las repoblaciones no sean de carácter productor, aunque deberá valorarse con las especies que hubiera anteriormente y los requerimientos de la corporación municipal de destino.

 

En el caso de las repoblaciones protectoras, que se aplican en suelos muy degradados, con serias deficiencias en capacidad de retención de agua, fertilidad y permeabilidad, las especies elegidas deben de ser aquellas que puedan convivir con estos factores en sus primeras edades (frugales y xerófilas).  Otro punto importante a tener en cuenta es el Temperamento, deben de tener la condición de temperamento Indiferente, es decir, que soporten la insolación directa en las primeras edades, cualquier actuación encaminada a dotar de sombra artificial a las plantas (ej. tubos protectores) es incompatible con este tipo de repoblaciones, al tratarse normalmente de superficies muy elevadas, disparándose el coste de la actuación.

DENSIDADES DE INTRODUCCIÓN

Una vez elegida la especie o especies a introducir, se ha de decidir la densidad inicial de la nueva masa, expresada en número de pies por unidad de superficie. La elección de este valor, está fundamentada, en el análisis de una serie de factores silvícolas y económicos.

 

Entre los factores silvícolas podemos considerar los siguientes:

 

  • Temperamento de la especie. Las especies tolerantes, son introducidas con densidades más altas, pues toleran mejor la competencia y se fomenta la poda natural, es decir, las ramas inferiores, van muriendo de forma natural, consiguiéndose fustes rectos y de mayor altura.

  • Propagación de la especie. Generalmente, la densidad de introducción suele ser mayor a la deseada cuando la masa llegue a la edad adulta, esto posibilita la poda natural en las primeras edades y la posibilidad de elección de los mejores pies para la masa adulta, mediante la eliminación del resto a medida que va creciendo la masa, realizando claras. Si la especie introducida tiene la capacidad de brotar de cepa o de raíz, los pies cortados volverán a brotar y seguirán compitiendo por el agua y los nutrientes con los pies seleccionados. Así pues, si se emplean especies que brotan de cepa, la densidad de introducción es menor.

  • Porte de las especies. La forma y tamaño de la copa del árbol adulto determina el marco de plantación, Las especies con forma de copa recogida o en forma de huso, son introducidas con mayor densidad.